Cruda realidad que yo voy a cocinar. Primero la amaso para crear una pasta flexible, elástica, jugosa; más tarde la troceo en cachos que no tienen que ser simétricos ni homogéneos. Por último enciendo el fuego al mínimo, quiero que todo se vaya haciendo poco a poco, para poder ir teniendo consciencia de lo que estoy cocinando: MI VIDA.
No sé a qué a venido estas palabras, pero me gusta la comparación-metáfora que he conseguido. Con una sonrisa puedes no conseguir nada de otra persona, pero dará igual, ya que habrás ganado unos segundos de felicidad durante tu gesto. Hablo de sonrisas sinceras...nada de sonrisas embaucadoras y viles.
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