De normal me gusta pensar, indagar sobre las injusticias
injustas de este mundo injusto. Me gusta soñar con utopías, con formas de
cambiar el planeta para mejor, con divagar sobre la honestidad y humanidad de
las personas… Pero después despierto y veo los periódicos, y las noticias en
las que solo dicen que vamos a peor, con cosas que la gente no entiende (se
dispara la prima de riesgo, cae la bolsa…); veo que la gente no se mueve cuando
recortan sus derechos, sin ningún intento de prosperar, de mejorar esto… y veo
también gente poderosa que se aprovecha de los demás, y los aprovechados, antes
de condenarles, les toman como modelo y van detrás de sus ideales: Ganar, ganar
y ganar por encima de lo que sea o quien sea.
Cuando veo todo esto creo que pierdo la esperanza en el
mundo, pero antes de perderla del todo prefiero quitarme la idea de la cabeza
dejando un rato de pensar.
En esos momentos me pongo a escuchar música que no me haga pensar, y para ello suele estar en otro idioma…
En esos momentos me pongo a ver la tele, pero déjate de telediarios o de películas con trasfondo ideológico, mejor unos dibus infantiles o una serie que echen por ahí.
En esos momentos puede que me ponga a leer, eso sí, una buena novela que me lleve lejos de este mundo injusto, y cuanto más diferente a este mundo, mejor.
En esos momentos me pongo a escuchar música que no me haga pensar, y para ello suele estar en otro idioma…
En esos momentos me pongo a ver la tele, pero déjate de telediarios o de películas con trasfondo ideológico, mejor unos dibus infantiles o una serie que echen por ahí.
En esos momentos puede que me ponga a leer, eso sí, una buena novela que me lleve lejos de este mundo injusto, y cuanto más diferente a este mundo, mejor.
Cuando no tengo nada de esto, si todo falla, me
pongo a escribir, y esto es lo que sale.
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