Prioridad a los mercados mientras a nosotros se nos trata como objetos ya empaquetados, listos para enviar y ser vendidos por su manos. Desastre colectivo, no solo económico, sino consecuencia de una indiferencia que fue y es epidemia para muchos. Las voces callan si el jefe les explota, el miedo se apodera de cada boca. Asusta el no tener nada, pero cuando nada se tiene es cuando se sabe que un día se tuvo algo; y aunque ya seamos conscientes de esto parece que el esclavo siempre rendirá sumisión al amo.
Que los alborotos y rebeliones se ven como de otras épocas, sin embargo con estas nuevas políticas se está volviendo al pasado, ¿qué mejor excusa para empezar a hacer algo? Que la vida presume de ser una, pues hagamos de esta una algo digno y humano. Que no somos números, a pesar de llevarlos en el DNI, la seguridad social...Si se acostumbran a tenernos callados las situaciones empeorarán. Las legislaciones cambian, los que se enriquecen pueden ser menos, pero el dinero a repartir es más entre ellos.
No nos fiemos de todos los medios de comunicación, quienes buscan el morbo y el hacer sentir mejor al receptor. "MAL DE MUCHOS CONSUELO DE TONTOS". Nuestra capacidad de distracción parece estar en aumento, ya que aunque cada día se las muestre un mayor número de atropellos sociales, menos reaccionamos ante estos. Cuando a ti te insultan tú respondes, por lo tanto, si a ti te están robando, ¿por qué no respondes? Qué vida más perra, y cada día más, cuánto perro atado con correa.
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