miércoles, 24 de marzo de 2010

Algo de felicidad

Poder abrir los ojos, evadirte de la tristeza que te produce estar sentada/o en el aula con tan sólo echar un vistazo por la ventana. ¿Cuántas personas hay que por mucho que abran los ojos no pueden observar? Me siento afortunada de poder mirar y remirar. Usar los ojos para subir el ánimo cuando está arrastrándose por las baldosas de clase.

También tengo suerte de tener un aula, como no. El poder aprender en un sitio público, el tener acceso a libros, periódicos, Internet...Con ellos puedo indagar, despertar la curiosidad, aprender, comprender, intentar entender el porqué de las cosas. No quiero tener que perder nada para luego saber que lo echo de menos. Por eso a veces me da por alegrarme; más todavía cuando sé que con mis ánimos voy a causar la sonrisa y la subida de autoestima de otros/as.

Casi siempre me gusta ver las sonrisas ajenas antes que la mía. Si sé que la causa de ese estiramiento labial he sido yo ya tendré un motivo verdadero por el que estar feliz, realizada, contenta conmigo misma. No hago las cosas esperando algo material a cambio, sino una compensación personal.

Me siento feliz no continuamente, sino en momentos precisos, porque la felicidad permanente no existe. Siempre necesitamos algo más, ansiamos, deseamos...y el no poder obtener eso nos hace infelices. Por lo tanto yo prefiero pensar en lo que ya he obtenido en la vida: amor. Con la palabra amor englobo: el amor familiar, conyugal, de los amigos, por la naturaleza, por los pequeños detalles...ÉSE ES EL VERDADERO AMOR, EL QUE TE HACE FELIZ.

2 comentarios:

  1. Qué sería de nosotros sin esos momentos de alegría instantanea, con esos pekeños momentos de risa tonta, y no tan tonta de una felicidad inexplicable... ¡¡ARTICULO GENIAL!!

    ResponderEliminar
  2. Llevas toda la razón Laura, estoy segura que si todo fuese una elicidad total no sabriamos apreciar esos buenos momentios, esas pequeñas risa ajenas qe tanto nos importa, esas charlas que te hacen crecer, ese cariño... todo!

    No puede ser todo de color de rosas, hay qe saber afrontar y asi ahcernos cada vez más fuerte.

    ResponderEliminar