Muchas veces nos callamos por no contradecir, discutir, debatir, decir la dolorosa verdad, ¿qué hace todo ésto? que vivamos entre hipocresía, mucha condescendencia y bonitas sonrisas. Porque claro, si dices lo que piensas en realidad, puede sentar mal, pueden no gustar tus opiniones, pueden dar una imagen, ante cierta gente, que no quieres que se de.
Es normal que todos a veces callemos, pero no que encubramos nuestra verdad diciendo lo que los/as demás quieren oír. Yo no digo mis "verdades" para intentar que sean las de otra persona, son totalmente personales, y por ello considero que no deben de quererse ocultar.
Pero en fin, aquí de lo que se trata es de que haya una cordialidad aparente y que tú parezcas el más comprensivo y que tengas empatía para dar y regalar, cuando en realidad eso es IMPOSIBLE. ¿Por qué vas a tener que poder ponerte en el lugar del otro y compartir lo que piensa? ¿Tan sólo porque tu verdad le vaya a causar "daño"? Puede que mi postura suene cruel, pero la vida está llena de desengaños y si no queremos abrirle los ojos a alguien ahora, puede que con el tiempo, al llevar esos ojitos cerrados, se de un gran batacazo.
Considero que la "verdad" dicha a tiempo previene y te ayuda a enmendar errores que quizá tú por ti mismo/a no observes en una primer momento. Si alguien considera que mis ojos han de ser abiertos en ámbitos en los que yo camino a oscuras, que me los abra.
Vaya... Otra vez el egoísmo humano... en esas máscaras de "empatía", que para disfrazarlo, lo hacen más presente :(
ResponderEliminarMe encanta este articulo sirviera de empujón para que la gente se anime a ser lo que es y no lo que le quiere imponer la sociedad.