No te hace falta nada más que unas piernas, brazos y unas/os cuantas/os amigas/os. Muchas veces, incluso, no necesitas a nadie para divertirte, sólo estáis tu imaginación y tú.
Ahora mismo ya no tengo ocho años, sino nueve más: diecisiete. La imaginación sólo la encuentro si la busco, es difícil que aparezca sola. La echo en falta, añoro el mundo de la infancia; el mundo en el que un árbol puede ser tu casa, una sábana anudada al cuello actúa de capa, cacerolas que sirven de tambores... .
Hoy en día mi mundo es el que ven mis ojos, la realidad material. Aunque en muchas ocasiones abro mis dueños de la vista para intentar darme cuenta de algo que está enterrado, que es imperceptible en una primera mirada. Observo la procedencia de las palabras que escucho, quién las dice, cómo las dice, en qué situación... .Esas palabras nos confunden, nos hacen crearnos ideas.
Puede que todo lo que nos digan nos condicione aunque no queramos. Existe una tendencia a decir las cosas de forma que nos consigan penetrar la mente y llenarla de deseos que antes ni nos planteábamos.
Hace no tanto, ¿quién necesitaba una licuadora? ¿a caso las batidoras no realizan una función muy similar? ¿por qué necesitamos sandwicheras si ya existen tostadoras, si ya existen mucho antes sartenes para poder tostar?
Actualmente tenemos muchos aparatos que creíamos que eran necesarios para llevar una vida buena; pero, ¿vivimos de una forma más óptima gracias a una secadora, por ejemplo? ¿qué se busca usando una secadora? Ésta no hace más que consumir y degradar los tejidos debido a las deplorables condiciones a las que se somete la ropa, pero aún así ésto lo justificamos diciendo que ayuda a ahorrarnos el tiempo de secado al aire libre. Este desgaste del tejido hace que tengamos que usar suavizantes y detergentes que prometen devolver a la ropa, de forma milagrosa, su anterior suavidad.
¡Es una cadena viciosa que consigue entrelazarlo todo! El ciclo de la vida, al lado de esta cadena, ya no es nada trascendental.
¡Es una cadena viciosa que consigue entrelazarlo todo! El ciclo de la vida, al lado de esta cadena, ya no es nada transcendental.
ResponderEliminarMe gusta lo que argumentas Lauri, sobre todo por que en lo que dices llevas toda la razón.
Jazmina
Si que tienes razón Laura, pero también es cierto que los adelantos tecnológicos son, en principio, buenos si sabemos manejarlos.No podemos hacer, por poner un ejemplo, un "totum rebolutum" con todos los electrodomesticos.
ResponderEliminarLa televisión por ejemplo ¿qué nos aporta? en mi opinión pasividad; "entretenimiento" pasivo y la mayor parte de las veces alienante. La lavadora, la secadora en cambio nos ayudan, mucho. Aquí el invierno es muy largo y húmedo.
Ah! Laura, si se utiliza la secadora NO SE DEVE de utilizar suavizante en el lavado. Consejo del fabricante; además hay modos alternativos de lavar la ropa, sin jabón. Te lo comento simplemente para que puedas opinar con más rigor. Un saludo y ánimo. Me parece importantísimo que personas de tu edad opineis de ésta manera.
ResponderEliminarMirad lo que he encontrado en esta página(http://www.euroresidentes.com)acerca de las secadoras:
ResponderEliminarConsejos para el secado de la ropa:
Previo de cada secado, hay que limpiar el filtro de pelusas para que la ropa no se llene de pelusilla y se seque más rápido.
Nunca hay que secar paños o prendas que estén mojadas con materiales combustibles (pinturas, solventes, ceras, etc.)
Las prendas que tengan goma o plásticos (zapatillas, baberos, bolsos de goma, etc.) al calentarse pueden derretirse o quemarse.
Antes de colocar la ropa en la secadora consulte las etiquetas de sus prendas. Hay tejidos que no admiten secadora por que se encogen, como algunas prendas de puro algodón como el lino.
Las secadoras eléctricas son las que mejores resultados dan, pero también son las más caras.
Para reducir la electricidad estática que cogen las prendas que se secan en la secadora utilizar los suavizantes de tela en seco o antiestáticos.
Deben incorporarse en el secado juntamente con la ropa.
Los tejidos que no se pueden secar en la secadora son: lanas, plásticos, prendas con accesorios de goma y prendas con rellenos de espuma.
Saque la ropa inmediatamente finalizado el secado para que no se arrugue y solo tendra que doblar y guardar en los armarios.
Sacar la carga seca y colocar una nueva carga para secar inmediatamente sin dejar enfriar la secadora. Ahorrará energía al hacer secados sucesivos aprovechando el calor de las cargas anteriores.
No sobrecargue la secadora, gastará más energía, la ropa se arrugará y producirá mayor desgaste en las prendas.
Las prendas más livianas se secan más rápido. Separar las prendas por su peso, aprovechará mejor el rendimiento de su secadora.
No reseque las prendas, la ropa se estropea y se arruga con marcas muy difíciles de planchar.
Retirar las prendas que necesiten planchas de la secadora cuando todavía estén algo húmedas.
Utilice la secadora solo cuando sea imprescindible, ahorra energía y su ropa durara más tiempo. Aproveche los días soleados y aireados para colgar en el exterior.