Hoy también he estado pensando, a partir de esa charla y bueno, otros días que también he estado dándole vueltas... qué nos quieren enseñar, ¿qué es de la educación obligatoria? Solo nos quieren enseñar cosas tan materiales, tan científicas... Enfín, a mi me han enseñado a escribir, a sumar y restar, me lo han dado todo echo, toda la física y la química, en biología y en historia todo me lo he tenido que aprender de memoria... todo nos viene echo... y creo que no nos enseñan ha hacer la cosa más importante: a pensar, a pensar y sacar conclusiones propias... ¿Qué pasa? ¿Es que nos quieren estúpidos y que les chupemos el culo? Porque si no nos enseñan a pensar y definirnos como personas... A lo único a lo que nos podemos agarrar es a lo que nos enseña esta sociedad, ¿verdad? En la única asignatura en la que apenas nada pensamos y meditamos, o por lo menos, a mi me alienta a ello, es en filosofía pero, aún así tampoco es cierto, solo nos ponen puntos de vista de unos señores que solo han vivido de eso, ni siquiera han tenido una vida normal a la que nos podamos comparar, es más, tampoco entra en el programa de filosofía ningún filósofo revolucionario, ¿será que tienen miedo de que nos guste "demasiado"?
Hoy he estado en una obra de teatro con actores de mi edad, más o menos... La obra trataba de un pueblo que es invadido totalmente por ratas y que, sus gobernantes, solo se preocupaban por sus intereses... En la obra aparece el flautista de Hamelín, que les daba un modo rápido y barato para acabar con el problema, pero claro, ahí estaban los empresarios queriendo hacer negocio... Estos se inventan que el flautista de Hamelín es un brujo y este huye... Al final, el ayuntamiento compra los típicos trampas y matarratas con los impuestos del pueblo, gastando todo el dinero que había en las arcas y este no es suficiente... La moraleja dejaba decir algo así como... Al final, la plaga no se acabó y el pueblo tuvo que ser abandonado... pero las ratas les siguieron allí donde iban. Aún se gasta hoy en día un montón de dinero en matarratas y trampas para que no tengan ningún efecto y con el único propósito de que los empresarios se aprovechen de la desgracia general. Esto se puede traspasar fácilmente a la vida real, cada uno, en este mundo, por triste que sea, intenta sacar su granito de arena importándole una mierda lo que les pase a los demás... ¡Qué mundo tan triste!
Hoy he estado, después de la obra de teatro dando una vuelta en bici para dar rienda suelta a mi cabeza y lo que me sale de ella... y mientras andaba me he fijado en la rueda delantera, mientras que todo lo que estaba alrededor pasaba a toda velocidad, la rueda, cada vez que mirabas hacia abajo estaba ahí, rodando, llevándote pero aún así sigue a tu lado... y entonces me he fijado en la similitud que tiene eso con la vida... La mayoría de cosas pasan y se dejan atrás, pero también existen esas ruedas en la vida, las personas a las que importan no importa en que momento, pero en el que sea, cuando mires a tu alrededor y cuando los necesitas, están ahí.
Esa tarde volví a recordar esos momentos que me hacían felíz al estar junto a mis amigos.
ResponderEliminarMe sacastéis miles de sonrisas :)
Os echaba de menos.
Me encanta este artículo Alai ^^
Puede que hoy, en esta tarde tan espléndida, saque a dar una vuelta a las ruedas de mi bici ;)
Un besazo!