domingo, 25 de abril de 2010

Triste

Triste por sentirme limitada; por ansiar más cosas de las que tengo, triste por no poder hacerlo todo.

Cansada de mí. Harta de escucharme, de oír a la gente. Confundida por no saber si escucho más mis palabras que las de los/as demás.

No siempre el estar triste es "malo". Necesitas a la tristeza como a cualquier otro sentimiento. Tenemos la curiosidad de averiguar por lo que sufrimos, para darnos cuenta de qué es en realidad lo que nos importa en esta vida.

Montones de veces que no podemos explicar la tristeza. Está ahí, sin más. Unas cuantas lágrimas y como nueva/o. En casi todas las ocasiones necesitamos que estas gotitas sean provocadas. Debemos sacar el nudo de la garganta: hablando, chillando, pegando(a algo inanimado), entre carcajadas, con un abrazo, con una torta...

¿Cuántas veces decimos la palabra necesidad, necesitamos, necesito...? Muchísima. Todo son necesidades. Una de ellas, estar de vez en cuando triste.

Me alegro con la tristeza. Pienso en que hace unos instantes estaba todo jodida , no quería saber nada de nadie, ni levantarme de la cama, ni quitarme el pijama, no quería hablar ni que me hablaran, no quería que me viesen así, ¡¡joder!!. Ahora, mírame, mírate. Te estás partiendo el culo de tal forma que has empezado a llorar...pero de felicidad y alegría.

1 comentario:

  1. Ufff... la tristeza, esa a la que nuestra sociedad intenta eliminar, solo ven su parte mala! pero nos ayuda a crecer... has expresado exactamente lo que yo pensaba poner un día de estos jaja. Me encanta el artículo Lau ;)

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