Cuando eramos canijos no nos dábamos cuenta de que en cada película, en cada frase, hay un posible consejo para saber afrontar la vida cuando llegue la hora de crecer:
Río abajo, tomando los caminos que tú elijas, recorriendo las aguas que mejor te hagan fluir tu vida.
No hay nadie que te guíe, ni una mano que te dé...
Pasan los años y los dibujos los dejamos atrás, como si perteneciesen a una etapa ya pasada, pero con ellos hemos crecido, algo nos debería de quedar.
Ohhh!!!! ke guaiiiii!! que rechulas estaban estas moralejas!!!
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