domingo, 18 de septiembre de 2011

Nunca sabemos si será un adiós

Va la vida veloz, vienes y te vas volando. Naces con nombre, pero puede que te llegues a sentir número. Creces con o sin cuidados, ciudades miles habrás pisado, conocerás. Pronto personas particulares participaran en tu vida; a lo largo de esta algunas lucharán a tu lado por conseguir llegar a ser líderes de su propia existencia, luego comprobarás que la mayoría logrará méritos lejanos al lugar en el que te localizas.

Me di cuenta hace ya mucho que tu país es tu gente, lo que te rodea, quien te rodea. Así pues, mi "morriña" nunca sería hacia algo tan banal como una patria, un territorio delimitado por números, provincia, ciudad...Todo lo tienes en ti, tus sentimientos temblorosos no se tambalearán si te atienes a quienes te tiende su mano. Jamás sabrás si el vínculo finalizará, ni cuándo, ni dónde, ni cómo, tal vez ni siquiera el por qué.

Llevamos muchísimos órganos en nuestro interior, somos materia, pero son millones más los recuerdos, conocimientos, sentimientos, etc abstractos que podemos llegar a almacenar. Nadie sabe la fecha de caducidad de lo abstracto, tal vez sea porque al no ser concreto cada día puedes transformarlo en algo nuevo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario