jueves, 5 de enero de 2012

Degradación humana

Con los años, al igual que la comida, las personas se pudren, no es directamente su piel la que refleja esta descomposición, sino sus comportamientos. Es cierto que todos guardamos fidelidad a alguien, se la han ganado con los años o con la hipocresía de ponerles siempre buena bonita barata cara. Que somos seres sociales también verídico es, que nos unimos en grupos para sobrevivir, nos comunicamos más o menos, pero ahí está, formamos parte de algo de lo que en cuanto nos separan un poco inseguros sí que nos sentimos. Creces y ya no existen los brazos de mamá o papá cuando te caes al suelo, supuestamente reposas en otros brazos, que se irá soltando poco a poco conforme avance tu vida.

Es difícil encontrar la autenticidad hoy en día entre tanta ropa de marca falsa. Sale más barato aparentar y no pagar, pero con los meses nos percatamos de que esas prendas tienen agujeros, se decoloran, deshilachan... Ya nadie quiere pagar el precio por tener lo verdadero, se conforman con caretas en vez de ver caras, máscaras nada caras por las que luego nunca llegarás a recordar caras.

Yo nunca he sido de preferir los disfraces al desnudo, lo natural no como alternativa para mí, sino como verdad universal. Lo sintético fue hecho por humanos, pero ya está a un segundo nivel, producido bajo manipulaciones, ya no es real, real como realidad sí, real como genuino no. Por lo tanto la extinción de especies no solo existe en los reinos vegetal o animal, también en esa gran especie colocada por todos/as en lo más alto del podio: el ser humano.

Especie capaz de llegar a superponer intereses propios a cambio de vidas humanas, a cambio de sufrimientos lograr sentirse superior y más fuerte, a cambio de ser respetado infunde temor. Al hablar de la degradación humana he sacado estos ejemplos, pero sigo creyendo en la otra parte de nuestra especie, la que en el fondo actúa sin querer, guiado por los instintos menos racionales pero en el fondo hay sentimiento. Observar no solo es inquirir en los actos.

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