Esta historia es completamente verídica. La hallé mientras ojeaba unos libros sobre la Guerra Civil en Navarra. Me ha parecido que es una historia que se debería conocer, ya que muchas veces estos aspectos "secundarios" que conllevan las guerras suelen explicarse con poca profundidad. Parece que lo que importa siempre es la guerra en sí. Es el escritor Jimeno Jurio, autor de la
obra en la que encontré la historia de Maravillas [La Guerra Civil en Navarra (1936-1939), 2006], el que encuentra a
la hermana de la protagonista y esta le cuenta su historia.
Maravillas vivía en Larraga[1] con sus padres y sus dos hermanos.Su padre, como casi
todo campesino de la zona, se afilió a la UGT. Llegado julio de 1936, desde
Navarra salieron muchos voluntarios que apoyaban a los nacionales. Hubo muertes, detenciones, terror con la llegada de la sublevación.
En agosto, un requeté y un carlista, ambos del pueblo de Larraga, acudieron
acompañados por la Guardia Civil a casa de los Lamberto con la intención de
detener al padre. Era acusado de sindicalista. Maravillas, al ver cómo se
llevaban a su padre quiso saber por qué. Ella tenía catorce años y era consciente de que se
lo llevaban para matarlo. Los hombres la invitaron a ir con ellos para que
viera que sí, que «solo le iban a hacer unas preguntas».
La hermana de
Maravillas cuenta, tal como le dijo gente del pueblo después, que al padre lo
encerraron en la cárcel que estaba en la planta baja del Ayuntamiento y que a
la niña la subieron arriba. Allí entre todos la violaron. Parece ser que
esto fue confirmado por los propios hombres que la forzaron, ya que luego lo fueron
aireando entre algunos hombres del pueblo. Las señales de violación que debía
tener la niña en su cuerpo y el hecho de que ella misma se atreviera a
contarlo hicieron que se la llevaran junto al padre para matarla. Los trasladaban hasta Pamplona, pero antes de llegar, en un bosque del Valle de Yerri[2], primero
matarían al padre, y unos metros más allá arrastrarían a la niña y la
desnudarían para antes de matarla volver a repetir aquella aberrante orgía
sexual. Esta parte de la historia se conoció cuando unos ganaderos de la zona
descubrieron los cuerpos. La desnudez de la niña se hizo tácita al descubrir
que no había restos de ropa alrededor de su cadáver.
Como conclusión, es
curiosos, y asqueroso, conocer a qué extremo llega el ser humano cuando se le sitúa
en situaciones deshumanas como lo es la guerra. En este caso hablamos de la
Guerra Civil Española de 1936 a 1939: la lucha de personas que habitan un mismo
país, una misma ciudad, un mismo pueblo, e incluso, una misma casa. Pero eso no
lo es todo; como se ve en historias del calibre de la de Maravillas,
la guerra entre personas no estaba solo en el campo de batalla, ni acontecía
con armas, sino que la denigración de personas, emitida tanto de un bando como
de otro, coloca a la raza humana en un lugar despreciable en el mundo. Por
acciones como estas, las secuelas más mordaces después de las guerras no están
reflejadas en los cuerpos de los mutilados que sobreviven, ni en el número de
muertos −se puede una a aventurar decir−, sino que están en los
recuerdos de quien vive todas estas calamidades, cuya mente sufre trastornos
psicológicos irreversibles, insuperables, ya que se ha atentado contra la
propia esencia de lo que es una persona humana: su derecho a una vida libre.
Vivir con imágenes tan despreciables envenena la forma de mirar el mundo para
siempre.
[1] Larraga: pueblo situado en la zona de la Merindad de Olite
(Comunidad Foral de Navarra).
[2] Valle
de Yerri: «es
un valle y
un municipio español de
la Comunidad Foral de
Navarra, situado
en la Merindad de Estella» (Wikipedia).
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