jueves, 3 de noviembre de 2011

Botiquín al completo

Vida de vendas y alcohol, tiritas para heridas pequeñas, el descontrol ya no existe, curados de libertad estamos creyendo que nada nos ata cuando pagamos con nuestro tiempo comida precocinada.

Miles de manos amasan mi vida, vueltas hasta marearme, esa es su expectativa, dejarme necesitada de pastillas; quieren que sane mi interior con alcohol, que arda mi vida para dar cuenta del fuego y de no lo que lo provoca. Boca cerrada con grapas, así se ahorran cerrar brechas causadas por mis palabras, que de salir ahí fuera arrasarían con piedra en mano y palos dados con el brazo.

Ocupar no podemos porque todo debería ser nuestro, de todos, del pueblo, no del de la corbata atada al cuello. Sigue sentado en tu silla de vaca muerta, algún día entraremos por tu puerta. Ni la manipulación de los medios ni vuestra demagogia harán callar, ocultar, no pensar, todo está a rebosar ya, no hay parche que lo cubra.

Elimina el médico los síntomas con medicamentos, vosotros quitáis la enfermedad de raíz con desalojos sin miramientos, nada más que sin casa, pero no se preocupen, todo no se les arrebata, le queda la deuda que al banco les ata.

Nos quieren hacer creer que la crisis es como el agua oxigena, que no escuece, que al final todo sana. La verdad que me pica, alrededor de la herida se crean burbujas, que ¡zas! explotan. Creímos en el ladrillo como medio, pero la verdad es que fue el fin.

Nada tendrá cura hasta que por fin veamos todo a oscuras. Esclavo sin darse cuenta.

2 comentarios:

  1. Olvidas a los mejores de todos, olvidas a aquellos que curan nuestras heridas con vendas transparentes y suero fisiologico inexistente, no, no son los medicos que trabajan para la medicina privada, me refiero a los salvadores, los que salvaran nuestra "alma inmortal", contra ellos no has despotricado pero me parece que lo haras a menudo en entradas anteriores.
    Si... este mundo es una operacion muy delicada, todos estamos esperando ese "pi... pi... pi... piiiiiiiiiiiiiiiiii" ¿hora de la muerte? ¡NO! si ellos no son capaces de sanar la herida lo haremos nosotros, yo solo soy un simple socorrista pero todos juntos somos la salud, la salud de una paciente muy enferma llamada Tierra.

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  2. Me encanta Fermín, tengo ganas de que saques YA a la luz tus obras.

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