No vivimos en lugares hechos para las personas. Las ciudades
están hechas por islas, islas más pensadas para separar a las personas que para
que las personas vivan juntas.
Bloques, aceras, carreteras… Todo acaba por ir separando a
la gente. Los bloques son colmenas en las que se apretuja a la gente.
Las ciudades
no están pensadas para las personas. Están pensadas para los coches. Entre los
bloques siempre hay una carretera, lo que divide la ciudad en numerosas islas.
Numerosas islas separadas por el asfalto, que siendo peatones le debemos tener
miedo, ya que el asfalto es el territorio de las poderosas y temerosas máquinas
denominadas coches! Las ciudades están pensadas para los coches, no para
personas.
El asfalto son los vasos sanguíneos de la ciudad,
representan el caos, las prisas, el estrés… Todo lo que representa la ciudad.
Son como los vasos sanguíneos, cuando uno se entapona, se nota en todo el resto
del organismo…
Las ciudades son un organismo que representa la cultura
dominante. Funciona igual, ataca a lo que puede perjudicarle. Los disturbios de
valencia comenzaron con una sentada que paralizaba una de las principales
avenidas de la ciudad. Así pues, la ciudad de valencia mandó a sus anticuerpos
para terminar con su problema.
Las ciudades son como organismos, y a la ciudad no
le importa el individuo, tal como una célula es prescindible para el organismo.
Las ciudades no están hechas para las personas, sino para
que estas sean productivas cueste lo que cueste.
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