La ciencia dio al hombre la cura de los males que ella creo. Necesidades generadas más allá de las primarias, por lo que erróneamente la evolución se asocia a lo que la ciencia inventa para cubrir los deseos antes no estimulados. ¿Cómo pensar en imaginar una vida sin ciencia si de ella dependemos?
En cierta forma los poseedores de esta ciencia llegan a sentirse "divinos", ya que en sus manos está la vida de la humanidad. Más veraz aún es el caso de médicos, farmacéuticos y demás investigadores sanitarios, ya que juegan como "base", pretendiendo subir la pelota al campo contrario para encestar. Nos alargan la vida para luego meternos en residencias o poner la excusa de que no hay jubilación para todos y todas. Ponen fecha de caducidad a los electrodomésticos, van creando diferentes versiones de programas u aparatos para que lo antiguo no sirva y debas comprar otro nuevo. Esta cadena genera millones al año (o más, pobrecita inocente de mí). Es verdad que muchas investigaciones están paradas por la escasas subvenciones que reciben los proyectos, pero esto es porque existen ramas de la medicina que no convienen ser investigadas. La existencia de los medicamentos genéricos causa tanto terror en las farmacéuticas como un piojo en una guardería. Siempre se busca el beneficio en una sociedad sostenida por el papel de un billete.
Otro equipo de sabios emprendedores son los fabricantes de armas, quienes, como buenos ciudadanos, pretenden equilibran la balanza facilitando opciones para no crear tanta población. Por su tremenda misión de salvamento ante la catástrofe económica que supondría una superpoblación, ellos son los que se llevan el mayor porcentaje del dinero internacional. Muchas veces este es un dinero mágico, invisible, ya que está pintado de negro y se camufla en muchos de los bolsillos de banqueros y otro entes del poder.
Ahora jugando la pelota se encuentra el ámbito económico, el FMI u otros grandes jugadores de las finanzas están barajando la idea de a quién pasar esta vez el balón. ¿Será a las empresas farmacéuticas, a los jeques del petróleo, a las industrias armamentísticas? Todos estos equipos son una panda de chupones, ya que no suelta el balón a los ciudadanos que estamos en el banquillo esperando esa salida al partido que tal vez no llegue nunca. Esperar sentados es lo que estamos eligiendo, unos en la cola del paro, otros en el sofá de su casa, otros debajo del culo del jefe y así repetidos ejemplos.
Además de estos equipos hay más, y dentro de ellos también puede hallarse algún jugador que quiera pasar la pelota al banquillo, pero es llegar a lanzar el balón y ya hay alguien metido en el juego preparado para arrebatárselo de las manos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Sí, el ser humano mató a Dios, pero en su lugar ha creado la ciencia. Parece que gracias a la ciencia tenemos lo más moderno, y por ello tiene que ser lo más adecuado para el/la hombre/mujer... ¿Es esto asi?
ResponderEliminar