Tanto tiempo apostando por quien merece la pena perder todo lo jugado... Es ahora cuando entro en contradicción, tal vez dándome cuenta de que he antepuesto gilipollez a razón, profundo a superficial. Reniego de lo que he alcanzado a ser, porque más que alcanzado es tirado al suelo. Ahí sigo, probando a encajar de nuevo las piezas que me constituían, pero ya no recuerdo el lugar en el que encajaban muchas de estas piezas. Algunas incluso las deseché en el camino porque creí que podía seguir siendo yo misma sin ellas.
Esta vez me he equivocado. Ya sé lo que buscaba, y no era ser feliz, sino simplemente distraerme de lo que tenía alrededor, de muchas situaciones absurdas a las que tenía miedo de mirar a los ojos y enfrentarme. Aun así no se consigue nada intentando tapar una grieta con papel; esta seguirá apareciendo hasta que no sea cubierta con una capa fuerte de cemento. El ser valiente y enfrentarte no implica la ausencia de miedo, ahora lo sé, solo has de tener agallas de enfrentarte a él. Pues más valiente es quien reconoce el temor que lo inunda, que quien se inunda por dentro y sonríe por fuera.
martes, 18 de diciembre de 2012
lunes, 10 de diciembre de 2012
Rosalía de Castro
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros.
Lo dicen; pero no es cierto, pues siempre, cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman:
-Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos
y va bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
-Hay canas en mi cabeza; hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
¡Astro y fuentes y flores!, no murmuréis de mis sueños.
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros.
Lo dicen; pero no es cierto, pues siempre, cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman:
-Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos
y va bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
-Hay canas en mi cabeza; hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
¡Astro y fuentes y flores!, no murmuréis de mis sueños.
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?
martes, 27 de noviembre de 2012
Cambios
Deja de ser tus palabras para desenvolverte en consecuencia a los hechos. Las ideas cambian con la vida, con los años, pero lo que nadie debería perder es su esencia. La evolución de la personas no debe incurrir en su degradación, en perturbar lo puro. Que la pérdida de valores no sea por considerarlos causa perdida, sino por adquirir otros que todavía no se había revelado ante ti.
Piensa con tu ideas, mediante las de otros, e intenta comprender primero a tu persona y luego a los demás. De este modo no te precipitarás a mirar a través de ojos que no sean los tuyos. Y es que es bueno cuidar de uno mismo, mimar los caprichos que se eligen siempre intentado no entrometerlos ante causas de mayor envergadura. El "yo" ha de estar siempre que no decapite el valor de lo colectivo, de una búsqueda amplia de lo saludable y no reducida a una única persona recompensada.
¡Loca! te llamarán de no seguir una línea recta, de no seguir lo esperado. Hay gente que nació para descubrir las líneas sinuosas, con cambios y variantes que trajeron las innovaciones, nuevas formas de explorar. Antes a los insensatos aquellos se los podía colgar de una cuerda; muertes en las hogueras impregnaron el cielo de cenizas que a gritos clamaban... ¡libertad!
Hoy el tema de la libertad de expresión es más complicado que un simple tiro que acalle un grito libertario. Sutileza como arma. Los retrocesos se venden a modo de "única salida de emergencia" ante cualquier incendio. Se teme al fuego que desenmascara la verdad, se teme y aún así consiguen trabajar con él, moldearlo y sacar de ello un beneficio. Hoy en día, ¿a qué no se le saca partido? Hasta la noticia más escabrosa puede conseguir un salto a la fama, utilizarse como trampolín de venta de un producto. La miseria causa morbo, provocación casi equiparable al de una foto erótica. Se busca conmover el alma, ya sea de manera inocente o repulsiva. El trasfondo no importa, solo el resultado numérico.
La manera de enfocar la vida cambia. Lo único que podemos hacer es limpiar el objetivo con el que enfocamos, para así intentar quitar lo superficial y ver en realidad la esencia de todo lo que va detrás.
Piensa con tu ideas, mediante las de otros, e intenta comprender primero a tu persona y luego a los demás. De este modo no te precipitarás a mirar a través de ojos que no sean los tuyos. Y es que es bueno cuidar de uno mismo, mimar los caprichos que se eligen siempre intentado no entrometerlos ante causas de mayor envergadura. El "yo" ha de estar siempre que no decapite el valor de lo colectivo, de una búsqueda amplia de lo saludable y no reducida a una única persona recompensada.
¡Loca! te llamarán de no seguir una línea recta, de no seguir lo esperado. Hay gente que nació para descubrir las líneas sinuosas, con cambios y variantes que trajeron las innovaciones, nuevas formas de explorar. Antes a los insensatos aquellos se los podía colgar de una cuerda; muertes en las hogueras impregnaron el cielo de cenizas que a gritos clamaban... ¡libertad!
Hoy el tema de la libertad de expresión es más complicado que un simple tiro que acalle un grito libertario. Sutileza como arma. Los retrocesos se venden a modo de "única salida de emergencia" ante cualquier incendio. Se teme al fuego que desenmascara la verdad, se teme y aún así consiguen trabajar con él, moldearlo y sacar de ello un beneficio. Hoy en día, ¿a qué no se le saca partido? Hasta la noticia más escabrosa puede conseguir un salto a la fama, utilizarse como trampolín de venta de un producto. La miseria causa morbo, provocación casi equiparable al de una foto erótica. Se busca conmover el alma, ya sea de manera inocente o repulsiva. El trasfondo no importa, solo el resultado numérico.
La manera de enfocar la vida cambia. Lo único que podemos hacer es limpiar el objetivo con el que enfocamos, para así intentar quitar lo superficial y ver en realidad la esencia de todo lo que va detrás.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Regálaselo
Aquel regalo que pensaste, lo materializaste si era necesario, y entregabas a sus manos tu ilusión.
Se dibujaban sueños gracias a dos pinceles. Las líneas que diseñaban la nueva realidad eran dos, solo esas dos. Un cuadro personalizado, incapaz de pintar en él cualquier otro pincel.
Se crearon pensamientos nacidos de dos mentes; fueron ellas quienes les dieron vida. Estos solo podían existir en el eclipse de dos sueños que se hicieran uno. Era la suma de que UNO más UNO daba como resultado UNO. No hacía falta nada más, solo dos para llegar al UNO, a la cumbre, al propio cénit, al éxtasis de toda existencia real, o incluso imaginaria.
Se conocieron horizontes marcados por el saber, pero también en ellos crecía el desconocimiento. Sus hojas revelaban cada día un nuevo secreto. Crecía miles y miles de hojas nuevas, verdes, llenas de esperanza por ser descubiertas, de que su misterio alumbrase el camino que condujese a otro horizonte.
Los pinceles, de la mezcla de colores en el agua, se quedaron negro. El tiempo también los secó. Ya no volvieron a dibujar. Los sueños despertaron y la realidad les cortó las alas. Los caminos ya solo tenía piedras; el desierto que se creó despojó el verde de las hojas, tal como hace otoño, que consigue arrojar al suelo todo lo que un día estaba aferrado a UNA sola rama, muchas hojas, pero que constituían UNA sola rama.
sábado, 20 de octubre de 2012
Nos cercan y somos nosotros quienes les dan las vallas.
No hay límites entre fronteras capaces de retener mi persona, ni cadenas sociales que perturben mi esencia. Decir que vives en un lugar cercado arranca directamente las alas que liberan, que no te sitúan en un lugar concreto. Para qué poner nacionalidad a un mundo tan inmenso, para qué querer clasificar a otro animal más que vive esclavizado entre sus sueños. Centralizar todo a una sola manera de mirar es destruir lo que nos diferencia a cada una, cada una de las personas que forman una humanidad deformada.
No sé la clase de transgénicos que se nos quiere dar a tomar para lograr algo superior a lo actual, pero, ¿superior para quién, mejor para qué? Lo homogéneo es más fácil de controlar, por lo que obtener un beneficio es todavía más sencillo de esperar. En lugares heterogéneos hay que tener más cuidado dónde pisar, ya que no siempre el suelo que se pisa es igual. Esto es lo que se promueve: igualar al ser humano para que sea más fácil de manipular. Tal vez "igualar" no sea el término correcto, ya que los de arriba se quedarán con la suma y el resto de esta cuenta en la que nadie posee voz ni voto-ni voto digo, porque elegir a un representante político actualmente es lo mismo que buscar al menos mentiroso de los que forma el concepto de la mentira; así que votar es para no ser representado-. Igualar en el sentido de clasificar unos criterios como los válidos y así rechazar otros, que seguramente coincidan con los minoritarios. Las pautas que sirven son las que proporcionan los entes de poder, así que para ser "el mejor" y "muy super guay" el modelo ideal de vida que vale es el del más pudiente (económicamente hablado, está claro). Esa, justo es esa la filosofía que se pretende llevar a cabo. De esta forma las gentes se pelean por intentar llevar un estilo de vida, que solo puede ser saludable para el mundo, si únicamente lo poseen unos pocos. De no ser así y poder vivir todos al mismo nivel que los poderosos, el planeta ya se hubiese destruido hace tiempo.
Dejarse encasillar es perder un universo entero. Importa de dónde eres, tu religión, tu cultura, tu estado civil...todo lo que te encaja en un grupo u otro, en un sistema, en un listado. El mundo está dividido desde que casi se conoce, pero el ritmo con el que se está fracturando aumenta sin control, haciendo que las diferencias entre las personas sean cada vez más abismales. Se consigue que haya discriminaciones por concepciones de superioridad o inferioridad y esto hace que las masas se segreguen perdiendo fuerza. Los intereses de estos lugares donde vivimos nos frenan para lograr los propios objetivos de una humanidad plural, no siempre reñida, no siempre tan desequilibrada.
No sé la clase de transgénicos que se nos quiere dar a tomar para lograr algo superior a lo actual, pero, ¿superior para quién, mejor para qué? Lo homogéneo es más fácil de controlar, por lo que obtener un beneficio es todavía más sencillo de esperar. En lugares heterogéneos hay que tener más cuidado dónde pisar, ya que no siempre el suelo que se pisa es igual. Esto es lo que se promueve: igualar al ser humano para que sea más fácil de manipular. Tal vez "igualar" no sea el término correcto, ya que los de arriba se quedarán con la suma y el resto de esta cuenta en la que nadie posee voz ni voto-ni voto digo, porque elegir a un representante político actualmente es lo mismo que buscar al menos mentiroso de los que forma el concepto de la mentira; así que votar es para no ser representado-. Igualar en el sentido de clasificar unos criterios como los válidos y así rechazar otros, que seguramente coincidan con los minoritarios. Las pautas que sirven son las que proporcionan los entes de poder, así que para ser "el mejor" y "muy super guay" el modelo ideal de vida que vale es el del más pudiente (económicamente hablado, está claro). Esa, justo es esa la filosofía que se pretende llevar a cabo. De esta forma las gentes se pelean por intentar llevar un estilo de vida, que solo puede ser saludable para el mundo, si únicamente lo poseen unos pocos. De no ser así y poder vivir todos al mismo nivel que los poderosos, el planeta ya se hubiese destruido hace tiempo.
Dejarse encasillar es perder un universo entero. Importa de dónde eres, tu religión, tu cultura, tu estado civil...todo lo que te encaja en un grupo u otro, en un sistema, en un listado. El mundo está dividido desde que casi se conoce, pero el ritmo con el que se está fracturando aumenta sin control, haciendo que las diferencias entre las personas sean cada vez más abismales. Se consigue que haya discriminaciones por concepciones de superioridad o inferioridad y esto hace que las masas se segreguen perdiendo fuerza. Los intereses de estos lugares donde vivimos nos frenan para lograr los propios objetivos de una humanidad plural, no siempre reñida, no siempre tan desequilibrada.
martes, 16 de octubre de 2012
Sé valiente, pero siente miedo.
La valentía reside en el interior de muy pocos, pero por fuera muchas veces sí que parece asomar. Esta es una valentía más bien embaucadora, ya que vive de apariencias que siguen conviviendo con el miedo; se finge que se han disipado los temores.
Quien contenga la falsa llegará a su casa y no querrá salir de ese fuerte que ha montado para sí mismo; lejos de los peligros, de los retos, de las dificultades...todo eso que hace creer no importarle cuando se halla frente a frente con los demás. Los valientes pueden tener miedo. Lo más osado es reconocer que se tiene, porque es entonces cuando se puede afrontarlo o vivir con ello. A libre elección se queda.
Imagino vivir temerosa, que muchas veces lo soy, pero no dudo un momento en actuar libremente, en no dejar que me paralice y moverme. Corro para desengrasar los músculos, me enfrento al viento que tantas veces sopla en contra. A pesar de todo, ahí sigo, esperando nuevas sorpresas en el camino, sin el miedo como elemento perseverante, solo como algo esporádico: una idea que viene y se va de mi cabeza. Pero es que...¿acaso no es bueno tener miedo? Ello implica que la vida te importa, te importas tú, tus actos, ¡¡eres humano!! No navegas sin rumbo, sin preocuparte: tienes consciencia.
La cara oscura del temor se encuentra en que a veces te puede manipular. Cuando te condiciona para actuar de forma natural, ahí, es ahí el momento de batirse en duelo y demostrarse a uno mismo que se puede vencer una batalla contra lo abstracto, contra algo que no tiene límites, solo los que tú mismo quieras fijarle. Los sentimientos siempre son desmedidos, no hay número que los cuantifique, sin embargo no podemos evitar vivir sometidos a ellos en ciertos aspectos. La cuestión es el grado, la intensidad con la que queramos apreciar cada uno de esos sentimientos.
En pocos momentos deberíamos dejar que unos se superpusiera a otros anulándolos, pero como bien he dicho antes, en la gran mayoría de las veces no podemos atar unas emociones y soltar otras que vayan acorde a la situación.
¿Qué sería la vida sin un poco de desmesura tanto positiva como negativa? Pues una utopía alejada de lo que son los seres humanos: persona impredecibles, racionales, pero también sentimentales.
Quien contenga la falsa llegará a su casa y no querrá salir de ese fuerte que ha montado para sí mismo; lejos de los peligros, de los retos, de las dificultades...todo eso que hace creer no importarle cuando se halla frente a frente con los demás. Los valientes pueden tener miedo. Lo más osado es reconocer que se tiene, porque es entonces cuando se puede afrontarlo o vivir con ello. A libre elección se queda.
Imagino vivir temerosa, que muchas veces lo soy, pero no dudo un momento en actuar libremente, en no dejar que me paralice y moverme. Corro para desengrasar los músculos, me enfrento al viento que tantas veces sopla en contra. A pesar de todo, ahí sigo, esperando nuevas sorpresas en el camino, sin el miedo como elemento perseverante, solo como algo esporádico: una idea que viene y se va de mi cabeza. Pero es que...¿acaso no es bueno tener miedo? Ello implica que la vida te importa, te importas tú, tus actos, ¡¡eres humano!! No navegas sin rumbo, sin preocuparte: tienes consciencia.
La cara oscura del temor se encuentra en que a veces te puede manipular. Cuando te condiciona para actuar de forma natural, ahí, es ahí el momento de batirse en duelo y demostrarse a uno mismo que se puede vencer una batalla contra lo abstracto, contra algo que no tiene límites, solo los que tú mismo quieras fijarle. Los sentimientos siempre son desmedidos, no hay número que los cuantifique, sin embargo no podemos evitar vivir sometidos a ellos en ciertos aspectos. La cuestión es el grado, la intensidad con la que queramos apreciar cada uno de esos sentimientos.
En pocos momentos deberíamos dejar que unos se superpusiera a otros anulándolos, pero como bien he dicho antes, en la gran mayoría de las veces no podemos atar unas emociones y soltar otras que vayan acorde a la situación.
¿Qué sería la vida sin un poco de desmesura tanto positiva como negativa? Pues una utopía alejada de lo que son los seres humanos: persona impredecibles, racionales, pero también sentimentales.
lunes, 8 de octubre de 2012
Claridad
Nuevas situaciones hacen enfermar, considerar que no se vive seguro en este lugar. Aquí se superpone la razón al corazón y el dinero a las personas. Es difícil encontrar la cura, frenar las grietas que son causadas por decepciones. Nacemos, no importa el morir ahora, tampoco lo hará después. Las alegrías llegan en menor cantidad aquí, por el contrario son más intensas, se viven con mayor plenitud, ya que por una vez la oveja negra es la que eclipsa a las demás. Lo diferente ahora sorprende, antes asustaba. Cómo cambian los tiempos, qué poco las personas. Parece que la historia haga al ser humano, no que sea el hombre quien escriba la suya propia. Muchos retrocesos; todo un ciclo, sí señor. Tan cierto es aquello de que "el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra".
Mira que aquí se golpea al burro que no camina, aun así este ni continua su rumbo ni se encabrita pegando coces. De esta forma cómo no nos van a conseguir paralizar, si es que somos nosotros mismos los que de nada queremos tirar. Hay responsabilidades, actos que hay que pagar por antes haber ignorado, pero una vez que la verdad sale a la luz no vale con un "es cierto"o "¿cómo no lo hemos visto antes?
Rendirse a un presente no logrará un futuro y hará que el pasado se haya vivido en vano.
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