El título puede significar dos cosas, y las dos cosas son bellísimas.
Antes de nada, quiero hablar de la masturbación en el sexo compartido. En principio, parece que para mucha gente (en cuanto a lo que mi experiencia me ha revelado), la automastubación en el sexo compartido parece que muchas veces no entusiasma o que incluso avergüenza. Masturbarse es una práctica que se asocia y se realiza más habitualmente en tu espacio privado, contigo. Compartirte a ti y a tu masturbación puede que a mucha gente le incomode, no le apetezca o lo que sea, y el porqué es seguro muy diverso, como siempre. A pesar de esto, en mi opinión, puede suceder por nuestra falta de poder sentir y expresar emociones y sensaciones diferentes cuando el contexto normativo ya tiene unas asignada. Es decir, el sexo normativo compartido implica que para que haya placer te lo tiene que aportar la otra persona. ¿Por qué?
Seguiremos con la cuestión.
domingo, 16 de junio de 2019
jueves, 6 de junio de 2019
Un pezón, una dignidad
Hoy en el trabajo, mejor dicho, al cambiarme la ropa de este para ya poder irme, algo increíble ha acontecido. He comenzado a charlar con una compañera sobre los bodis, esa prenda de vestir que tanto me gusta, la cual llevaba hoy. Le he contado el porqué del hecho de que me guste vestirlos. Me encanta ir sin sujetador cuando los llevo. Tengo la espalda abierta, los tirantes y la tela y nada más. Pues bien, esta chica se ha sorprendido. No solo eso, sino que ha dejado claro que para ella ir sin sujetador le parece algo indigno. Eso es: indigno. Menuda palabra ha elegido la señorita. Tu teta suelta, tu dignidad se cae con ella. Todo un axioma. Si mi pezón o mi teta significan dignidad o no, creo que lo que yo tengo es una dignidad divina. Ya siento indignarte, pero soy muy digna.
viernes, 17 de mayo de 2019
¿Eres heterosexual?
Esta pregunta parece que rompe las máximas del discurso, ya que la heterosexualidad es algo que se presupone, por lo que no cabe preguntarle a nadie si lo es o no. Por el contrario, a menudo nos encontramos preguntándole a alguien: ¿Ale es transexual? ¿A Maite le van las tías?
Esta reflexión lleva mucho conmigo y con quién tengo la suerte de poder compartirla y considerarla. Somos categorías. A mí es algo que nunca me ha gustado, como he ido comentando. Sin embargo, necesitamos conocerlas e identificarlas para saber qué existen. Es curioso que para que algo existe, haya que darle un nombre.
Continuará...
Esta reflexión lleva mucho conmigo y con quién tengo la suerte de poder compartirla y considerarla. Somos categorías. A mí es algo que nunca me ha gustado, como he ido comentando. Sin embargo, necesitamos conocerlas e identificarlas para saber qué existen. Es curioso que para que algo existe, haya que darle un nombre.
Continuará...
jueves, 16 de mayo de 2019
Muda la piel
La performatividad en la vida. Como una metamorfosis continua que te hace mudar de piel,
abandonar la crisálida para tener alas o perderlas. Nos creemos superiores, pero somos naturaleza de
una forma u otra. El fluir en la vida es inevitable, por lo que nadie se baña dos veces en el mismo río.
Pura filosofía. Las raices del arraigo van más allá de estar subjetos a un lugar. Es tener la
posibilidad de nutrirse con lo que llueva, con lo que sople, o simplemente disfrutar de no hacer.
Las categorías sirven para ordenar, clasificar, y siempre que hay un orden, algo se posiciona. El ser
humano está en el punto álgido de la evolución (según los cánones), luego vendrá todo lo demás.
Pero ese "demás" facilitó y favoreció que tú existieras.
lunes, 13 de mayo de 2019
Nunca nos fuimos
El volver sobre las letras de un pensamiento crítico que jamás se fue.
Estos días releíamos las entradas del blog. Siendo muy conscientes de que empezó hace ya muchos años, cuando ni siquiera éramos mayores de edad. Muy curiosa esa curiosidad y fuerza que tan pronto nos invadía.
Comenzamos una nueva etapa. A ver si los años de crecimiento físico y mental pueden estar a la altura de nuestros yos de hace 7-9 años. Hay presión, hay presión.
Un abrazo,
Laura
Estos días releíamos las entradas del blog. Siendo muy conscientes de que empezó hace ya muchos años, cuando ni siquiera éramos mayores de edad. Muy curiosa esa curiosidad y fuerza que tan pronto nos invadía.
Comenzamos una nueva etapa. A ver si los años de crecimiento físico y mental pueden estar a la altura de nuestros yos de hace 7-9 años. Hay presión, hay presión.
Un abrazo,
Laura
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Año 2215
Me despierto en mi
habitación, me gusta la humedad que hay entre las ramas, muevo un par de poleas
para que las ramas se habrán y dejen pasar un poco de luz, tomo un
vaso de leche mientras mis padres me dicen que desayune algo más y deprisa
me voy al claro con mis amigos y, en círculo, nuestro profe empieza a dar la
lección:
-Hubo un momento que nuestro planeta parecía que se iba a morir, en realidad, empezó a morir. Aún lo recordamos como la extinción del s. XXI, hasta los científicos más optimistas creían que por lo menos el 30% del suelo se iba a desertificar y se iba a perder miles de especies de plantas y animales. Los países se enfrentaban entre ellos solo por tener el poder de los recursos naturales, para crecer, para desarrollarse lo llamaban ellos. El desarrollo era la única preocupación que tenían en la mente, hasta creían que era la solución para las desigualdades entre las sociedades... Gastaron un montón de recursos para que los países más pobres de la época se desarrollaran a la misma velocidad que ellos, acelerando la muerte de la Tierra. En ningún momento se les ocurrió que con tanto desarrollo basado en los recursos de nuestro planeta solo conseguirían acabar con él.
Las personas estaban totalmente obsesionadas con utilizarlo todo a todas
horas, existía un consumismo desenfrenado. No os lo podréis creer pero... ¡Todo
el mundo tenía que tener un coche en su casa! Todos los meses la gente tenía
que comprarse ropa, y para comprarse ropa en los lugares más favorecidos la
tenían que traer desde la otra parte del mundo, en donde la gente tenía que
estar trabajando todo el día para que las otras personas pudieran comprar su
ropa barata. ¡Qué locura! Lo mismo pasaba con los alimentos, había países
determinados dirigidos a ser la huerta para todo el resto del mundo,
produciendo en masa y estropeando la tierra... Todo era individualizado, esas
personas no estaban acostumbradas a compartir, pues para las empresas y
negocios de la época les decían que teniendo más y comprando serían más
felices... Y claro, teniendo para uno solo, teniendo más cosas que los demás.
El objetivo de las personas de a pié era el de tener más cosas que los demás...
Era un negocio redondo, mientras la gente más “humilde“ se peleaba por ser más
que el de al lado, las personas más pudientes se seguían aprovechando de lo que
los anteriores les compraban.
Todos
los avances tecnológicos inventados por el ser humano estaban dirigidos
únicamente hacia ese objetivo, la manera más efectiva de utilizar los recursos
de la Tierra, sin darse cuenta de que desarrollarse solo era quitarle tiempo de
vida a nuestro planeta.
Pero llegó un momento en que, de repente,
en esa sociedad del consumo, hubo una revolución gigantesca. Supongo que os
acordaréis de otras clases de historia. Entonces fue cuando empezó la
Revolución de la Consciencia. Poco a poco la gente apostó por las energías
renovables, por dejar de permitirse pequeños lujos que a la larga constituían
grandes vertederos de plásticos, cartones y metales. Acompañando a esa
revolución surgieron un montón de ideas para cambiar de vida, algunas de ellas
todos las disfrutamos hoy en día. Comenzamos vivir en medio de bosques
aprovechando la naturaleza sin estropearla para hacer nuestras casas. Los
avances en la tecnología dejaron de estar en manos de empresas que su único
interés era ganar más. Con la apertura de las patentes por fin conseguimos que
pudiéramos tener comodidades sostenibles... Avances que entonces también eran
posibles, pero estaban amordazados por las empresas a las que solo les
interesaba vender y ponían fecha de caducidad a todos los aparatos y productos.
Cuando pudimos acabar con esa lacra de la obsolescencia programada pudimos
tener aparatos como estas pizarras táctiles que utilizamos nosotros ahora, que
cubren todas las funciones que ellos tenían en móviles y ordenadores, y que ya
que se actualizan solas no necesitamos comprar "últimos modelos" como
hacían nuestros antepasados con cualquier aparato... También pudimos acabar de
crear las famosas bobinas de Tesla, que en aquella época las conocían pero no
las desarrollaron hasta su principal fin, dar electricidad a todos, gratis y
sin cables. Esto, a vosotros, niños, os parecerá una tontería pero con esos pocos avances hemos
conseguido salvar el planeta.
También tenemos que aprender a valorar el
cambio en la forma de ver los recursos a nuestro alrededor, ahora que
entendemos tan bien que la propiedad es colectiva y que nada es en realidad de
nadie pudo suponer el cambio más grande de todos, creeréis que la gente era muy
avariciosa por querer todo para ellos solos, pero en realidad la gente no tenía
otra forma de entender su realidad.
Al final la naturaleza no estaba tan
estropeada como creían los científicos, en cuanto dejamos de producir tanto CO2
la madre naturaleza volvió
a repoblar nuestro planeta de bosques con gran rapidez.Nuestras ciudades ahora
son muy distintas a las de entonces. Ellos hacían sus casas con hormigón y con
materiales duros, mientras que nosotros, cosa que ya conoceréis, utilizamos los
avances en la biotecnología para construimos nuestro hogar haciendo crecer un
árbol especial para que
crezca en forma de casa. Así hemos conseguido que nuestro hábitat se comparta
con otros animales, volviendo a lo que ellos llamarían una vida primitiva.
Pero, ¿de verdad creéis que nosotros vivimos peor que ellos?
Mientras despierto me voy dando cuenta que es un sueño, un bonito sueño ¿verdad? Pues es eso, simplemente un sueño con el que creo que puede haber algo más detrás de esta sociedad del consumismo y del despilfarro, una sociedad basada en la desigualdad. Una sociedad en la que nuestras comodidades surgen de que en otros países se explote a la gente... De momento un sueño, pero esperando en que llegue un momento que esos que están arriba vean por fin que el mundo no existe única y exclusivamente para que ellos saquen sus propios beneficios, sino para disfrutarlo todos y entre todos.
Mientras despierto me voy dando cuenta que es un sueño, un bonito sueño ¿verdad? Pues es eso, simplemente un sueño con el que creo que puede haber algo más detrás de esta sociedad del consumismo y del despilfarro, una sociedad basada en la desigualdad. Una sociedad en la que nuestras comodidades surgen de que en otros países se explote a la gente... De momento un sueño, pero esperando en que llegue un momento que esos que están arriba vean por fin que el mundo no existe única y exclusivamente para que ellos saquen sus propios beneficios, sino para disfrutarlo todos y entre todos.
P.D.: Lo siento, no es original... Pero lo he remodelado un poquito para entregarlo en un curso de Cooperación al desarrollo y aquí os lo dejo ;) A ver si vuelvo a escribir como antes!!
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